Descripción
Kiln Wash, 1 lb
Aplicá al menos 2 capas. Horneá y aplicá una tercera para asegurar una buena cobertura.
¿Estás cansado de que los esmaltes se corran y las piezas se peguen a las repisas del horno? Las repisas del horno son costosas y difíciles de reemplazar, así que cuando se dañan por goteos de esmalte, la productividad se ve seriamente afectada. Usar kiln wash (revestimiento protector para horno) en las repisas ayuda a prevenir este tipo de problemas. Su uso prolonga la vida útil de las repisas, y los goteos accidentales de esmalte se pueden remover fácilmente sin causar daño.
El Kiln Wash de The Ceramic Shop viene en forma de polvo seco, premezclado y listo para usar, que se puede combinar fácilmente con agua justo antes de aplicarlo. Simplemente disolvé el polvo en un balde pequeño con agua hasta obtener una consistencia lechosa (similar a un esmalte líquido fino). Luego, usá una brocha ancha para aplicar una capa delgada sobre la repisa (las repisas deben estar limpias antes de aplicar el kiln wash).
El fabricante recomienda pasar una esponja húmeda sobre la repisa justo antes de aplicar el kiln wash; esto ayuda a lograr una aplicación más uniforme. Después de la capa inicial, dejá secar y aplicá capas adicionales hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 1/16″. Dejá secar cada capa entre aplicaciones. Si el kiln wash se aplica demasiado grueso, se desprenderá y descascarará con facilidad.
Durante la primera aplicación, recomiendan aplicar 2 capas, hornear la repisa y luego aplicar una tercera capa. No necesitás una horneada especial para fijar las primeras dos capas; simplemente cargá las repisas con una horneada de bizcocho y listo.
Puede soportar altas temperaturas (funciona bien hasta cono 10) y contiene un ingrediente especial que mejora la adherencia.
Muchos kiln wash se desprenden fácilmente de las repisas, causando que los pedazos caigan dentro del horno y sobre las piezas. Sin embargo, cuando se aplica correctamente, el Kiln Wash de The Ceramic Shop puede resistir numerosas horneadas. Cuando el revestimiento empiece a desprenderse, podés lijar o pulir la repisa y aplicar una nueva capa.










